sábado, 28 de abril de 2012

La maestría del amor


La maestría del amor, es un libro escrito por el Dr. Miguel Ruiz. Él es un autor, chaman, y maestro. Había sido cirujano hasta que tuvo una experiencia cercana a la muerte que lo llevó a buscar respuestas en tradiciones ancestrales de los Toltecas en los que su madre era una curandera, y su abuelo un chaman.
Sinopsis del libro:
No nos resulta difícil imaginar que todas y cada una de nuestras relaciones interpersonales podrían mejorar. Porque son muchos los supuestos y las creencias que, basados en el miedo, socavan el amor y originan conflictos y sufrimiento en nuestras relaciones. La felicidad solo puede provenir de tu interior y es el resultado de tu amor. Cuando te des cuenta de que ninguna otra persona puede hacerte feliz y que la felicidad es el resultado de tu amor, habrás conseguido la más importante de las maestrías.
La maestría del amor nos proporciona alternativas para sanar nuestras heridas emocionales, recuperar la libertad que nos pertenece por derecho y reencontrar la alegría como parte esencial de las relaciones amorosas. La lectura de esta obra nos hará comprender:
-por qué la domesticación y nuestra idea de la perfección nos llevan a rechazarnos a nosotros mismos.
-por qué la guerra por mantener el control destruye lentamente la mayoría de las relaciones.
-por qué buscamos el amor en otras personas y cómo debemos encontrarlo dentro de nosotros.
-y, finalmente, cómo perdonarnos a nosotros mismos y a los demás.

La maestría del amor es la más alta de todas las maestrías y la única vía para lograr la paz y la felicidad, pero no siempre es fácil acercarse e ella. El Dr. Ruiz nos indica el camino.


¿Quiénes son los toltecas?

Hace miles de años los toltecas eran conocidos en todo el sur de México como «mujeres y hombres de conocimiento». Los antropólogos los han definido como una nación o una raza, pero de hecho, fueron científicos y artistas que crearon una sociedad para estudiar y conservar el conocimiento espiritual y las prácticas de sus antepasados. Establecieron una comunidad de maestros (naguales) y estudiantes en Teotihuacán, la ciudad de las pirámides en las afueras de Ciudad de México, conocida como el lugar en el que «el hombre se convierte en Dios».
A lo largo de los milenios los naguales se vieron forzados a esconder su sabiduría ancestral y a mantener su existencia en secreto. La conquista europea, sumada a un agresivo mal use del poder personal por parte de algunos aprendices, hizo necesario proteger el conocimiento de aquellos que no estaban preparados para utilizarlo con buen juicio o que hubieran podido usarlo mal, intencionadamente, en beneficio propio.
Por fortuna, el conocimiento esotérico tolteca se conservó y transmitió de generación en generación por distintos linajes de naguales, y aunque permaneció oculto en el secreto durante cientos de años, las antiguas profecías vaticinaban que llegaría el día en el que sería necesario devolver la sabiduría a la gente, como ha sucedido ahora con el doctor Miguel Ruiz, un nagual del linaje de los Guerreros del Águila, que ha sido guiado para divulgar estas poderosas enseñanzas.
El conocimiento tolteca surge de la misma unidad esencial de la verdad de la que parten todas las tradiciones esotéricas sagradas del mundo. Aunque no es una religión, respeta a todos los maestros espirituales que han enseñado en la tierra, y si bien abarca el espíritu, resulta más preciso describirlo como una manera de vivir que se caracteriza por facilitar el acceso a la felicidad y el amor.
Un tolteca es un artista del amor,
un artista del espíritu,
alguien que, en cada momento,
en cada segundo, crea el más bello arte:
el arte de soñar.

La vida no es más que un sueño,
y si somos artistas,
crearemos nuestra vida con amor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario